Por Ricardo Borrego-Santos, José M. Quintanilla, Raúl Laiz-Carrión y colaboradores
El atún rojo del sur (Thunnus maccoyii) es una especie que se distribuye principalmente en aguas templadas y frías del hemisferio sur para alimentarse, realizando grandes migraciones a aguas calidad del océano Índico para reproducirse, entre Java y Australia, única zona de puesta conocida para la especie. Dado su alto valor económico, su población se vio diezmada a causa de la sobrepesca, llegando a encontrarse en peligro crítico entre 1997 y 2011. Aunque en las últimas décadas ha mostrado signos de recuperación, su éxito futuro depende en gran medida de la supervivencia durante sus primeros días de vida, el periodo más crítico de su vida. A pesar de la importancia de este periodo, existe muy poca información sobre su ecología, datándose los últimos estudios hace más de 30 años.
En este estudio se analizaron larvas de esta especie recolectadas en 2022 durante su pico de puesta (Enero-Marzo), evaluando, por primera vez después de tres décadas, su crecimiento y supervivencia. El crecimiento se estudió mediante el análisis de la microestructura de los otolitos (estructuras con anillos formados diariamente que permiten estimar la edad del pez) junto con medidas biométricas larvarias como la talla, el peso y el ancho corporal. La supervivencia se analizó utilizando el ancho de los anillos del otolito al ser indicador directo del potencial de crecimiento, comparando larvas muestreadas en la misma masa de agua en dos momentos distintos. Para ello, se diferenciaron una cohorte inicial y un grupo de larvas supervivientes de mayor edad, lo que permitió evaluar posibles cambios en el ancho de los anillos del otolito y, por tanto, cambios en el crecimiento.
Los resultados muestran una gran variabilidad en el crecimiento de los individuos, incluso dentro de la misma población. Las larvas con mayor crecimiento, se desarrollan antes permitiendo aumentar su capacidad natatoria y acceso a presas más grandes y nutritivas, aumentando sus probabilidades de supervivencia. Las diferencias en crecimiento parecen estar determinadas por factores ambientales, disponibilidad de alimento y, sobre todo, por la influencia materna en los primeros días de vida. Estos factores maternos, tales como la condición de las hembras o la calidad y/o tamaño del huevo, son determinantes en el potencial de crecimiento inicial, confiriendo mayor resistencia frente a la escasez de alimento y condiciones desfavorables. Este hecho se corroboró de nuevo en el análisis de supervivencia, en el que menos del 2 % de las larvas presentan el crecimiento necesario para alcanzar etapas posteriores. Las larvas que sobrevivieron muestran en sus otolitos anillos diarios más anchos desde la eclosión, traduciéndose en un mayor crecimiento desde su nacimiento, reflejo de la influencia maternal.
Si se compara con datos históricos de 1987, observamos que las larvas actuales crecen más rápido, coincidiendo con un aumento aproximado de 2 °C en la temperatura superficial del mar y cambios en la disponibilidad de alimento. Sin embargo, la proximidad de las temperaturas a los límites térmicos para el desarrollo larvario en Thunnus, así como sus efectos sobre la cadena trófica, podrían afectar negativamente a estas especies cuyas fases tempranas se desarrollan en ambientes con recursos alimenticios limitados.En conjunto, estos resultados indican que la supervivencia larvaria del atún rojo del sur depende de un proceso altamente selectivo desde la eclosión, en el que factores maternos y ambientales determinan el potencial de crecimiento y la probabilidad de alcanzar etapas críticas del desarrollo. Aunque el calentamiento actual podría favorecer el crecimiento larvario, la cercanía a los límites térmicos subraya la necesidad de integrar estos factores en la gestión y conservación de la especie frente a escenarios futuros de cambio climático.
Lee el estudio completo aquí:
Texto escrito por Ricardo Borrego-Santos y editado por Clara Ruiz, Félix Picazo y Néstor Arandia-Gorostidi.







