Por Rocío Fernández-Fuerte y colaborador@s.
El estudio de las interacciones entre especies es esencial para comprender la ecología y la evolución de las comunidades vegetales. Las interacciones entre plantas y aminales que se alimentan de sus frutos se consideran generalmente mutualistas, ya que suponen un intercambio de alimento para el animal a cambio de la dispersión de semillas para la planta, lo que permite la colonización de nuevos hábitats y el flujo genético entre poblaciones distantes. No obstante, los animales también pueden destruir las semillas durante la digestión, lo que conlleva consecuencias negativas y reduce las tasas de supervivencia de las especies vegetales. Por ello, los animales frugívoros pueden actuar tanto como dispersores como depredadores de semillas, dependiendo de factores que varían como la densidad de las poblaciones de los ungulados, la distribución o la fenología de las especies implicadas.
El jaguarzo blanco (Cistus halimifolius), es un arbusto leñoso de la familia Cistaceae que produce frutos secos y una gran cantidad de semillas y que, aparentemente, carece de un mecanismo para la dispersión de semillas a larga distancia. Por su parte, el ciervo rojo (Cervus elaphus), una de las especies de ungulados más abundantes en el Parque Nacional de Doñana (suroeste de la Península Ibérica), incluye al jaguarzo en su dieta. Por lo tanto, la interacción entre estas dos especies abundantes puede contribuir a la colonización de nuevos ambientes por parte de la planta. Dependiendo de factores como la densidad de población de ungulados y el momento fenológico de la planta, los costes y beneficios de esta interacción pueden fluctuar a lo largo de un continuo mutualismo-antagonismo, lo que significa que el papel del ciervo varía en función de las condiciones ecológicas en las que se encuentren las especies.
Para evaluar esta interacción por primera vez, seleccionamos dos áreas de estudio en el Parque Nacional de Doñana: Reserva y Matasgordas. Con el fin de determinar el signo y la magnitud de esta relación, llevamos a cabo el monitoreo mediante cámaras trampa, la recogida y análisis de heces de ciervo, y experimentos de germinación en el laboratorio con las semillas recuperadas de las heces analizadas.

Ciervo rojo consumiendo jaguarzo blanco en el Parque Nacional de Doñana. Foto de las cámaras de fototrampeo del proyecto.
Los resultados del fototrampeo revelaron que el ciervo rojo es el principal consumidor de C. halimifolius, ya que representa el 85,7 % de las 333 visitas de ungulados registradas (entre los que también se incluyen jabalíes, caballos, vacas y gamos). No obstante, el análisis de las heces mostró un bajo porcentaje de presencia de semillas (4,5 %) en las muestras recogidas, siendo todas ellas semillas maduras y completamente desarrolladas. Por lo tanto, podemos deducir que la mayor parte del consumo de la planta se produce cuando los frutos y las semillas están inmaduros, lo que las destruye al pasar por el tracto digestivo del animal. En cuanto a las semillas sembradas, solo germinó el 17 % de las semillas ingeridas por el ciervo, frente al 40 % de las semillas control (recogidas del campo) que germinaron. Por lo tanto, sabemos que algunas de las semillas maduras que sobreviven a la digestión resultan dañadas durante el proceso y pierden su capacidad de germinar, lo que reduce el éxito reproductivo de la planta. En consecuencia, podemos concluir que el ciervo desempeña un papel predominantemente depredador sobre las semillas de C. halimifolius.
Sin embargo, aunque el número de semillas encontradas en las heces y la proporción de semillas germinadas sea bajo, al extrapolar estos datos a la población total de C. halimifolius y de ciervo rojo en el Parque Nacional de Doñana, podemos describir el papel clave que desempeña el ciervo rojo como dispersor de semillas a larga distancia de esta planta a lo largo del territorio, contribuyendo a la colonización y a la conectividad entre las poblaciones del jaguarzo blanco. Estudios futuros deberían cuantificar los posibles cambios en los costes y beneficios de esta interacción, en función de las densidades de las poblaciones y las variaciones fenológicas en los ecosistemas mediterráneos.
Lee el estudio original aquí:
Fernández-Fuerte, R., Garrote, P.J., Virgós, E. & Fedriani, J.M. 2025. The dual role of red deer in yellow rockrose seed dispersal and predation in Mediterranean Spain. Plant Biology, 27 (7): 1468-1477. Doi: 10.1111/pblo.70102.
Texto escrito por Rocío Fernández-Fuerte y editado por Clara Ruiz-González, Néstor Arandia-Gorostidi y Félix Picazo.







